Si tenés TDAH, puede que te suene esto: te enojás de cero a cien por algo chico, una crítica te arruina el día, pasás de entusiasmo total a bajón en un rato, o te cuesta "bajar" cuando algo te movilizó. Mucha gente con TDAH dice que esto le complica la vida tanto como la falta de atención.

A eso se le dice desregulación emocional. No figura entre los síntomas oficiales del TDAH en el DSM-5 (el manual de diagnóstico psiquiátrico), que la trata como una "característica asociada". En 2020, un equipo de la Universidad de Marburg (Alemania) publicó en BMC Psychiatry un metaanálisis para ver qué tan fuerte es esa relación en adultos.

Qué es la desregulación emocional

Es la dificultad para manejar la intensidad y la duración de las emociones: cuánto te sacuden, cuánto tardás en volver a tu eje y cuánto controlás lo que hacés mientras tanto.

El paper la dividió en tres partes:

  • Labilidad emocional: cambios de ánimo rápidos e inestables, pasar de una emoción a otra sin escalas.
  • Respuestas emocionales negativas: irritabilidad y reacciones impulsivas, como saltar o explotar.
  • Reconocimiento de emociones: darte cuenta de lo que sentís vos y de lo que sienten los demás.

Qué hicieron

Registraron el plan en PROSPERO (CRD42017059710), siguieron el protocolo PRISMA y buscaron en PubMed y PsycINFO hasta diciembre de 2019. Revisaron unos 2.000 resúmenes, leyeron 63 trabajos completos y quedaron 13 estudios con 2.535 personas en total.

Pidieron que el TDAH estuviera diagnosticado por un profesional con criterios clínicos (DSM o CIE) y que hubiera un grupo de comparación de adultos sin TDAH. La mayoría de los estudios midió las emociones con cuestionarios, casi siempre completados por las propias personas: escalas como la DERS, la de labilidad afectiva o partes de la escala de Conners para adultos.

Hicieron dos preguntas: si los adultos con TDAH tienen más desregulación emocional que los demás, y si la desregulación es mayor cuando los síntomas de TDAH son más fuertes.

Qué encontraron

  • Desregulación emocional en general: los adultos con TDAH puntuaron bastante más alto que el grupo sin TDAH. Hedges' g = 1,17 (IC 95% 0,70 a 1,64), p < 0,001. Para darte una idea, en esta escala 0,8 o más ya se considera un efecto grande.
  • Labilidad emocional: g = 1,20 (0,57 a 1,83), la diferencia más grande de las tres partes.
  • Respuestas emocionales negativas: g = 1,12 (0,57 a 1,68).
  • Reconocimiento de emociones: g = 0,63 (0,40 a 0,85), un efecto moderado.

Ojo: aunque los números son distintos, la diferencia entre las tres partes no fue estadísticamente significativa. O sea, no se puede decir con seguridad que una pese más que las otras.

Dentro de las personas con TDAH, cuanto más fuertes los síntomas, más desregulación emocional: correlación r = 0,54 (0,48 a 0,61). La relación más fuerte fue con las respuestas negativas (r = 0,63) y después con la labilidad (r = 0,52), aunque esos dos datos salen de solo 2 estudios.

Los autores concluyen que la desregulación emocional es una característica central del TDAH en adultos, y que el tratamiento debería trabajar también la regulación de emociones, además de lo de siempre.

Limitaciones (en serio)

  • Heterogeneidad muy alta (I² = 94% en la comparación general): los estudios dieron resultados muy distintos entre sí. El promedio sirve como tendencia, no como número exacto.
  • Cuestionarios de autorreporte: casi todo se midió con encuestas que completa la propia persona, no con observación ni con pruebas de laboratorio. Además, cada estudio usó escalas distintas y los autores asumieron que miden lo mismo.
  • No pudieron controlar factores importantes como el género, la medicación o tener otro diagnóstico (ansiedad, depresión, etc.), porque los estudios no daban esos datos. Esto importa mucho: parte de la diferencia podría venir de esas otras condiciones. El único estudio que lo miró encontró diferencias según si había otro diagnóstico o no.
  • Pocos estudios por parte: algunos resultados salen de 4 o 6 estudios, y las correlaciones por parte, de solo 2.
  • Posible sesgo de publicación: los gráficos de embudo fueron asimétricos, así que puede haber estudios que faltan y que moverían los números para arriba o para abajo.
  • Solo incluyeron estudios publicados en inglés y es de 2020, así que no tiene los trabajos más nuevos.
  • Es una comparación, no muestra causa: no dice que el TDAH "provoque" la desregulación ni de dónde viene.
  • No es consejo médico ni sirve para autodiagnosticarse.

Qué significa para nosotros

Si sentís que las emociones te pasan por encima, no es que seas "exagerado" ni "dramático": hay evidencia de que es algo frecuente en adultos con TDAH, aunque no esté en la lista oficial de síntomas. Ponerle nombre ya ayuda a entenderte y a explicárselo a otros.

También quiere decir que vale la pena contárselo a quien te trate. Si estás haciendo un diagnóstico o un tratamiento, mencionar los cambios de ánimo, la irritabilidad o lo mucho que te pegan las críticas le da información útil a tu profesional. Los autores recomiendan sumar al tratamiento estrategias para regular emociones.

En el club lo vemos seguido: un mal día, un mensaje que cae mal, y se desarma todo el plan. Por eso en las sesiones no hay presión ni reproches. Si un día llegás movilizado, también vale.