Si tenés TDAH, seguro conocés la contradicción: no podés leer dos páginas de un apunte, pero te sentás a jugar, a editar un video o a ordenar un cajón y de repente son las 4 de la mañana, no comiste y no escuchaste que te hablaban. ¿Cómo puede ser "déficit de atención" si a veces la atención no se suelta?
A eso se le dice hiperfoco. Se habla mucho en redes y en consultorios, pero hasta hace poco casi no había estudios que lo midieran. No figura entre los síntomas oficiales del TDAH.
En 2019, un equipo de la Universidad de Michigan y la Universidad de Florida (Estados Unidos) publicó en la revista ADHD Attention Deficit and Hyperactivity Disorders uno de los primeros estudios que lo midió en serio en adultos.
Qué es el hiperfoco
Antes de medirlo, lo definieron. A partir de estudios anteriores y de entrevistas con adultos con TDAH, propusieron esta definición de trabajo: un estado de concentración intensa, de cualquier duración, que aparece sobre todo en tres lugares: el estudio, los hobbies y las pantallas (tele, compu, etc.). Puede venir con alguna de estas seis cosas:
- Perder la noción del tiempo.
- No registrar lo que pasa alrededor: que te llamen o que vibre el celu y no darte cuenta.
- Olvidarte de tus necesidades: saltearte comidas, no dormir, aguantar hasta el último segundo para ir al baño.
- No poder cortar y pasar a otra cosa, aunque haya algo más importante.
- Sentirte totalmente atrapado por la actividad.
- Trabarte en un detalle chiquito y dejar el resto sin hacer.
Algunas frases de las entrevistas lo pintan bien: "Me engancho con Netflix y no puedo parar para ponerme a trabajar" o "Cuando arreglo motos me olvido del mundo".
Qué hicieron
Armaron el Cuestionario de Hiperfoco en Adultos (Adult Hyperfocus Questionnaire): cuatro partes de 12 preguntas (hiperfoco en general, en el estudio, en tu hobby favorito y en tu actividad de pantalla favorita), una parte de 18 situaciones concretas con las que la persona dice cuánto se identifica, y unas preguntas abiertas. Cada respuesta va de "nunca" a "todos los días".
Lo probaron en dos tandas de adultos, todo por internet:
- Estudio 1 (piloto): 251 personas, de las cuales 23 dijeron tener TDAH.
- Estudio 2 (la réplica): filtraron a 3.673 personas en una plataforma de encuestas pagas (Amazon Mechanical Turk). En el grupo con TDAH quedaron solo quienes dijeron tener un diagnóstico hecho por un profesional y además puntuaron alto en un test corto de síntomas. Al final, 162 adultos con TDAH y 210 sin TDAH. Este segundo estudio fue preregistrado: dejaron escritas las hipótesis y el análisis antes de juntar los datos, para no acomodar los resultados después.
Los participantes no sabían que el estudio era sobre TDAH. Además completaron cuestionarios de síntomas de TDAH (de ahora y de la infancia), de "flow" (esa inmersión placentera en algo que te gusta) y de uso problemático de internet.
Qué encontraron
- Más síntomas, más hiperfoco: cuanto más fuertes eran los síntomas de TDAH, más hiperfoco reportaban. La relación fue moderada (correlaciones de 0,36 a 0,46 con el puntaje total), y apareció tanto con los síntomas de ahora como con los de la infancia.
- En todos lados: el grupo con TDAH puntuó más alto en las cinco partes del cuestionario: en general, en el estudio, en los hobbies, en las pantallas y en las situaciones concretas. En el total sacó en promedio 163,6 puntos contra 142,8 del grupo sin TDAH (una diferencia de tamaño moderado).
- No es lo mismo que el flow: el flow no tuvo nada que ver con el TDAH (los dos grupos sacaron prácticamente lo mismo: 145,5 contra 145,1). Para los autores, eso sugiere que el hiperfoco es algo propio del TDAH y no solo "estar inspirado". Proponen pensarlo como un flow profundo, de esos en los que te desconectás del mundo.
- Se cruza con el uso problemático de internet: más hiperfoco iba junto con más uso problemático de internet, pero ese uso no distinguió a quienes tenían diagnóstico de TDAH de quienes no.
- No parece ser solo ansiedad: quienes tenían ansiedad sin TDAH no mostraron más hiperfoco. El puntaje más alto lo tuvieron las personas con TDAH y depresión a la vez, algo que los autores dicen que hay que estudiar mejor.
- Tiene dos caras: en las respuestas abiertas, algunos contaron cosas que terminaron gracias al hiperfoco (una canción compuesta, un trabajo entregado) y otros, el costo: el cuello duro de horas frente a la pantalla o tiempo perdido. Uno lo resumió hablando de un videojuego: "Logré hazañas en el juego, pero no logré nada en el mundo real".
La conclusión de los autores es que el hiperfoco parece ser una característica propia del TDAH en adultos y que quizás el problema no es que falte atención, sino que se reparte mal: cuesta ponerla donde hace falta y cuesta sacarla de donde se engancha.
Limitaciones (en serio)
- Todo es autorreporte: nadie evaluó clínicamente a los participantes. El diagnóstico de TDAH, la ansiedad y la depresión fueron lo que cada persona dijo, aunque el diagnóstico se chequeó con un test de síntomas.
- Muestra online: gente que responde encuestas pagas por internet. Los autores citan estudios que dicen que estas muestras se parecen a la población general, pero no es lo mismo que pacientes de una clínica.
- Las diferencias son moderadas: la gente sin TDAH también tiene hiperfoco. Los puntajes de los dos grupos se superponen bastante, así que esto no sirve para autodiagnosticarse.
- No midieron la medicación: no saben si quienes tomaban medicación respondieron distinto.
- Preguntaron por tus actividades favoritas: el hiperfoco se midió en cosas que a la persona le gustan. No se sabe si un deadline o una recompensa lo pueden disparar en tareas aburridas.
- Correlación no es causa: que el hiperfoco y los síntomas vayan juntos no dice qué provoca qué.
- Hubo una corrección publicada: en una parte del cuestionario faltó una opción de respuesta ("una vez por semana"). Los autores aclararon que no cambia los análisis ni las conclusiones.
- El estudio fue financiado con fondos públicos de Estados Unidos (el Institute of Education Sciences y la National Science Foundation), no por la industria.
- No es consejo médico.
Qué significa para nosotros
Si te pasa, no sos vago "selectivo" ni lo hacés a propósito: hay evidencia de que el hiperfoco es frecuente en adultos con TDAH, aunque no esté en la lista oficial de síntomas. No se trata de que no puedas concentrarte, sino de que no siempre elegís dónde.
Los autores sugieren que entender en qué situaciones te pasa podría ayudar a evitar las que te salen caras (horas de videojuego cuando tenías que entregar algo) y buscar las que te sirven. Vale la pena contárselo a quien te trate: en qué te enganchás, cuánto dura y qué dejás de lado.
Y una idea del club, no del estudio: el hiperfoco no tiene freno propio, así que ponele uno de afuera. Una alarma, un horario de corte o alguien al lado. Las sesiones de foco duran dos horas y terminan a una hora fija: sirven para meterte de lleno en algo que importa y también para salir.
Sic Parvis Magna