Antes de empezar: este artículo es informativo. No es una recomendación médica, y no reemplaza la consulta con un profesional. Si tomás medicación, no la empieces, cambies ni dejes sin hablarlo con quien te la indica.
La medicación para el TDAH genera mucha opinión y poca información. Acá va lo que dicen las revisiones y guías más sólidas, en criollo.
Qué tipos hay
En líneas generales hay dos grandes grupos:
- Estimulantes: el metilfenidato y las anfetaminas, entre ellas la lisdexanfetamina. Son los más estudiados.
- No estimulantes: por ejemplo la atomoxetina o la guanfacina, que se usan cuando los estimulantes no funcionan, no se toleran o no conviene usarlos.
Qué medicamentos hay, con qué nombre comercial y cómo se consiguen cambia mucho de país en país. Eso lo resuelve tu profesional con lo que hay donde vivís.
Cuánto ayudan
La revisión más grande sobre el tema, publicada en The Lancet Psychiatry en 2018, reunió 133 ensayos clínicos. El análisis de eficacia incluyó a más de 10.000 chicos y adolescentes y a más de 8.000 adultos.
En chicos y adolescentes, todos los medicamentos estudiados funcionaron mejor que el placebo para los síntomas principales, según la evaluación de los médicos. En adultos funcionaron mejor que el placebo las anfetaminas, el metilfenidato, el bupropión y la atomoxetina. El modafinilo, no.
Mirando eficacia y tolerancia juntas, los autores proponen el metilfenidato en chicos y adolescentes y las anfetaminas en adultos como primera opción para el tratamiento a corto plazo. También aclaran que no había datos suficientes para evaluar qué pasa a los 6 meses y al año, y piden más investigación sobre efectos a largo plazo.
La guía NICE del Reino Unido, para adultos, propone lisdexanfetamina o metilfenidato como primera línea, y atomoxetina si esos no se toleran o no funcionan.
El consenso internacional de 2021 resume que los estimulantes son más eficaces que los no estimulantes, pero también tienen más riesgo de desvío, mal uso y abuso.
Más allá de los síntomas
Algunos estudios grandes miraron efectos en la vida real. En Suecia, un estudio con más de 25.000 personas con TDAH encontró que, mientras estaban tomando medicación, las condenas por delitos bajaban un 32% en varones y un 41% en mujeres, comparado con los períodos sin medicación en las mismas personas.
Es un estudio observacional: muestra una asociación fuerte, pero no prueba causa y efecto por sí solo. El consenso internacional también asocia el tratamiento con menos accidentes y lesiones, entre otros resultados.
Efectos adversos
Según el consenso internacional, los efectos adversos de la medicación para el TDAH suelen ser leves y muchas veces se resuelven ajustando la dosis o cambiando de medicamento. En chicos y adolescentes, el consenso recoge que el metilfenidato se asocia con menos apetito, algo de baja de peso y dolor de panza. Un metaanálisis también encontró que los estimulantes alargan el tiempo para dormirse y acortan el sueño.
Sobre el corazón, hay que ser honestos. Un estudio sueco de 2024 con casi 280.000 personas encontró que usar medicación durante más tiempo se asociaba con más riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo hipertensión: alrededor de un 4% más por cada año de uso. Los autores no dicen que haya que evitarla. Piden pesar beneficios y riesgos y controlar la presión y el pulso durante todo el tratamiento.
Por eso NICE pide, antes de empezar, una evaluación completa que incluya historia clínica, pulso y presión, y después un seguimiento regular de cómo funciona y qué efectos tiene.
Mitos frecuentes
- "Te cambia la personalidad." La guía NICE recomienda explícitamente aclararle a las personas que la medicación no cambia la personalidad.
- "Si tomás pastillas, no necesitás nada más." La medicación ayuda con los síntomas, pero NICE recomienda considerar sumar tratamiento psicológico cuando, aun con medicación, sigue habiendo dificultades importantes.
- "Es lo mismo que tomarse la del amigo." No. Las dosis se ajustan a cada persona, con controles. Compartir medicación es riesgoso, y es justamente el desvío del que habla el consenso.
Preguntas para llevar a la consulta
- ¿Qué opciones hay en mi país y cuál me recomendás para empezar? ¿Por qué?
- ¿Qué efectos adversos tengo que vigilar y cuándo te aviso?
- ¿Cómo vamos a medir si funciona?
- ¿Cada cuánto controlamos presión, pulso y peso?
- ¿Cómo combino esto con terapia?
- ¿Qué hago si me olvido una toma o si duermo mal?
Medicarse o no
Es una decisión personal, que se toma con información y acompañamiento. Hay personas a las que la medicación les cambió la vida, otras que prefieren no tomarla y otras que la combinan con terapia y otras herramientas. En el club hay de todo, y nadie juzga.
Sic Parvis Magna